Guía de Ventilación para Cultivo Indoor: Cómo Calcular tu Extractor e Intractor para Controlar Humedad y Temperatura
La ventilación de un cultivo interior sirve para renovar CO₂, retirar humedad y disipar el calor generado por la iluminación. Un sistema mal dimensionado puede provocar temperaturas altas, condensación y zonas de aire estancado, condiciones que aumentan el riesgo de problemas como Botrytis o moho gris.
Qué debe resolver un sistema de ventilación
- Temperatura: sacar parte del calor producido por paneles LED, bombas y otros equipos.
- Humedad: retirar vapor de agua generado por la transpiración y el riego.
- Renovación de aire: introducir aire nuevo para evitar que el CO₂ disponible para la fotosíntesis caiga en un espacio cerrado.
- Circulación interior: reducir bolsas de aire caliente o húmedo entre hojas y frutos.
Cómo calcular el caudal del extractor
El primer dato es el volumen de la cabina o espacio de cultivo interior. Multiplica ancho por largo por alto, siempre en metros.
Volumen (m³) = ancho × largo × alto
Después multiplica ese volumen por el número de renovaciones de aire por hora que quieras conseguir:
Caudal estimado (m³/h) = volumen (m³) × renovaciones por hora
En una instalación doméstica pequeña puede utilizarse como punto de partida un rango aproximado de 30 a 60 renovaciones por hora. No es una cifra universal: una sala fresca con LED eficiente puede necesitar menos intercambio que una cabina compacta con mucha carga térmica o humedad elevada. El dato definitivo debe ajustarse observando temperatura y humedad reales.
Ejemplo práctico
Una cabina de 1,20 m × 1,20 m × 2 m tiene un volumen de 2,88 m³. Si utilizas 40 renovaciones por hora como estimación inicial:
2,88 × 40 = 115,2 m³/h
Ese valor es una referencia de cálculo. En la práctica conviene dejar margen para las pérdidas provocadas por la longitud y las curvas del conducto y para mantener capacidad de respuesta durante los días más cálidos.
Extractor e intractor: cuándo necesitas ambos
En espacios pequeños con entradas de aire amplias, el extractor puede crear suficiente depresión para que el aire nuevo entre de forma pasiva. Si las entradas son pequeñas, el recorrido es largo o la instalación es mayor, un intractor ayuda a mantener el caudal.
- Empieza comprobando si la entrada pasiva permite renovar aire sin deformar excesivamente la cabina.
- Si falta caudal de entrada, añade un ventilador de impulsión.
- El caudal de entrada suele mantenerse algo por debajo del de extracción para conservar una ligera presión negativa.
- Evita orientar la entrada directamente contra las plantas a gran velocidad.
Cómo usar temperatura y humedad para ajustar el caudal
El cálculo por volumen es solo el punto de partida. Una vez instalado el sistema, registra temperatura y humedad durante varios ciclos completos, incluidas las horas sin iluminación.
- Si la temperatura sube demasiado con las luces encendidas, aumenta progresivamente el caudal o reduce la carga térmica.
- Si la humedad aumenta al apagarse las luces, mantén renovación de aire durante ese periodo y evita cambios térmicos bruscos.
- Si aparecen gotas en paredes, hojas o conductos, existe condensación y conviene corregir humedad, temperatura o circulación.
- Si los parámetros oscilan mucho, un controlador de velocidad por temperatura y humedad puede ser más útil que mantener el extractor siempre al máximo.
Para interpretar conjuntamente temperatura y humedad, consulta nuestra guía sobre DPV en plantas.
Circulación de aire dentro del espacio
Renovar el aire de la habitación no garantiza que todas las hojas reciban el mismo clima. En un dosel denso pueden formarse microzonas húmedas aunque el sensor principal marque valores normales.
- Utiliza ventiladores interiores suaves para mover el aire entre las plantas.
- Evita una corriente fuerte y constante sobre el mismo punto.
- Comprueba las zonas bajas y las esquinas, donde suele haber menos movimiento.
- Mantén separación suficiente entre plantas para facilitar la circulación.
Ventilación para prevenir Botrytis y otros hongos
La ventilación no sustituye al manejo del riego ni a la higiene, pero ayuda a reducir dos factores relevantes para los hongos: el tiempo que permanecen mojadas las superficies vegetales y la formación de microclimas muy húmedos. Si observas tejido blando, manchas pardas o una capa gris, revisa la guía sobre identificación y prevención de Botrytis.
Errores frecuentes al dimensionar la ventilación
- Elegir el extractor solo por el diámetro del conducto.
- No calcular el volumen real de la instalación.
- Ignorar las pérdidas de caudal por conductos largos o con muchas curvas.
- Medir temperatura y humedad únicamente durante el día.
- Colocar todos los sensores junto a la entrada de aire.
- Confundir renovación de aire con una corriente intensa sobre las plantas.
Checklist de puesta en marcha
- Mide ancho, largo y alto de la instalación.
- Calcula el volumen en metros cúbicos.
- Estima un caudal inicial según la frecuencia de renovación deseada.
- Añade margen por pérdidas del conducto y por días de mayor temperatura.
- Comprueba si la entrada pasiva es suficiente o necesitas intractor.
- Instala circulación interior suave.
- Registra temperatura y humedad varios días y ajusta el caudal con datos reales.
Redacción CultivoTech. Contenido elaborado mediante revisión de documentación técnica y principios de agricultura en ambiente controlado. Los valores de ventilación son referencias de dimensionado y deben ajustarse al cultivo, al clima y al equipo instalado.
Ruta de luz y ambiente: para completar el ajuste de ventilación con la parte de iluminación, revisa la guía de espectro de luz para plantas.






