Biofertilizantes: Qué Son, Tipos, Etiqueta y Cómo Usarlos
Los biofertilizantes son productos que contienen microorganismos vivos o latentes capaces de favorecer la fijación, movilización o disponibilidad de determinados nutrientes en la zona radicular. No son compost, estiércol, té de compost ni fertilizantes líquidos caseros. Para que funcionen, el microorganismo debe seguir viable, ser compatible con la planta y llegar al lugar donde puede establecerse.
Un biofertilizante no sustituye automáticamente el plan de nutrición. Debe utilizarse con un objetivo concreto, siguiendo la etiqueta y comprobando la respuesta del cultivo.
Redacción CultivoTech
FAO-AGROVOC define el biofertilizante como un producto con microorganismos vivos o latentes —bacterias, hongos o algas— que contribuyen a fijar nitrógeno atmosférico o a solubilizar o movilizar nutrientes. Esa definición describe una función general, pero no significa que todos los productos aporten los mismos microorganismos ni produzcan el mismo resultado.
Qué son los biofertilizantes y en qué se diferencian de otros productos
Microorganismos vivos
Busca favorecer procesos como fijación de nitrógeno o movilización de nutrientes en suelo y rizosfera.
Nutrientes declarados
Aporta nitrógeno, fósforo, potasio u otros nutrientes en cantidades indicadas en la etiqueta.
Modifica el suelo
Mejora materia orgánica, estructura, retención de agua u otras propiedades físicas y químicas.
Estimula procesos de nutrición
Puede ser microbiano o no microbiano y busca mejorar eficiencia nutricional, tolerancia o calidad.
En la Unión Europea, muchos productos que popularmente se llaman biofertilizantes se comercializan dentro de la categoría de bioestimulantes de plantas microbianos. El Reglamento (UE) 2019/1009 exige que el efecto declarado corresponda a las plantas indicadas en la etiqueta y establece requisitos de identificación, seguridad y etiquetado.
Tipos principales de biofertilizantes

Rizobios y otras bacterias
Algunas bacterias convierten nitrógeno atmosférico en formas incorporables al sistema biológico. Los rizobios necesitan una leguminosa compatible.
Solubilizadores de fósforo
Ciertas bacterias y hongos pueden favorecer la disponibilidad de formas de fósforo poco solubles, según pH, suelo y materia orgánica.
Hongos micorrícicos
Forman asociaciones con raíces y amplían la zona explorada mediante hifas. No todas las especies vegetales responden igual.
Bacterias promotoras del crecimiento
Agrupan mecanismos distintos relacionados con disponibilidad de nutrientes, raíces o competencia microbiana. La cepa y la evidencia importan.
No todas las plantas forman micorrizas
Las micorrizas no son una solución universal. Algunas familias vegetales forman asociaciones escasas o diferentes, y una planta ya colonizada puede responder poco a una nueva inoculación. Además, un fertilizante muy rico en fósforo, determinados fungicidas o un medio constantemente saturado pueden reducir el establecimiento.
Si el problema visible es amarilleamiento o crecimiento lento, revisa primero las guías de deficiencia de nitrógeno, carencia de hierro y bloqueo de nutrientes. Un inoculante no corrige por sí solo un pH incorrecto o raíces dañadas.
Qué debe indicar una etiqueta fiable
En un producto microbiano, la etiqueta es más importante que el reclamo frontal. El Reglamento europeo exige información sobre los microorganismos añadidos intencionadamente y, cuando existen diferentes cepas, su identificación. También debe figurar la concentración mediante unidades activas adecuadas, además de fecha de producción o caducidad, método de aplicación y efecto pretendido.
Debe aparecer el género, la especie y, cuando corresponda, la cepa o consorcio.
Busca unidades formadoras de colonias u otra medida apropiada, no solo “millones de microorganismos”.
La etiqueta debe relacionar el producto con plantas y beneficios concretos.
Temperatura, luz, humedad, apertura del envase y caducidad condicionan la viabilidad.
- Nombre y datos del fabricante o responsable.
- Número de lote y fecha de caducidad.
- Forma física y cantidad neta.
- Método, momento y vía de aplicación.
- Cultivos o plantas de destino.
- Compatibilidades e incompatibilidades.
- Condiciones de almacenamiento.
- Advertencias de seguridad y sensibilización.
Cómo elegir un biofertilizante según el objetivo
Inoculación con rizobios
Comprueba que el inoculante corresponde al grupo de leguminosa y que se aplica a semilla o raíz según la etiqueta.
Micorrizas o rizobacterias
Valora especie vegetal, contacto con raíces, fósforo disponible, humedad y tratamientos antimicrobianos.
Producto declarado compatible
No introduzcas un producto formulado para suelo en un depósito recirculante sin información específica del fabricante.
- Define el problema o la finalidad antes de comprar.
- Comprueba que el cultivo aparece en la etiqueta.
- Revisa microorganismos, cepas y concentración.
- Confirma compatibilidad con el sistema de riego y otros productos.
- Elige un envase que puedas utilizar antes de la caducidad.
- Evita compras a granel sin trazabilidad ni conservación conocida.
- Compara el coste por aplicación, no solo el precio del envase.
Cómo aplicar biofertilizantes sin perder viabilidad

La aplicación puede realizarse sobre semillas, raíces, hoyo de plantación, sustrato o agua de riego. No todas las vías son intercambiables. Una micorriza aplicada lejos de raíces activas puede no colonizar, y una bacteria destinada a recubrir semillas puede perder eficacia si se vierte sin más en un depósito.
- Prepara únicamente la cantidad que vas a utilizar.
- Respeta la dosis y el volumen de agua de la etiqueta.
- Utiliza utensilios limpios que no contengan restos de desinfectantes.
- Evita agua extremadamente caliente o fría.
- No dejes la mezcla preparada durante horas salvo indicación expresa.
- Aplica cerca de semillas o raíces cuando esa sea la vía indicada.
- Mantén el medio húmedo, pero con oxígeno y drenaje.
- Registra fecha, lote, dosis y zona tratada.
Aplicación a semillas
Los inoculantes de semilla deben distribuirse de forma uniforme y protegerse del sol y la desecación. Si la etiqueta exige un adhesivo o una siembra inmediata, respeta ese procedimiento. No almacenes semillas ya inoculadas durante más tiempo del indicado.
Aplicación a raíces o trasplante
Las micorrizas y algunos inoculantes funcionan mejor cuando entran en contacto directo con raíces jóvenes. Colocarlos solo en la superficie de una maceta profunda puede reducir las posibilidades de colonización.
Aplicación mediante riego
Comprueba que la formulación pueda pasar por filtros, goteros y bombas. Agita únicamente como indique el fabricante y limpia el equipo después para evitar sedimentos, biopelículas u obstrucciones.
Biofertilizantes en hidroponía: cuándo pueden encajar y cuándo no

En hidroponía, los microorganismos interactúan con un sistema de agua, nutrientes, oxígeno, raíces, tuberías y superficies. Esto puede ser útil en estrategias biológicas bien diseñadas, pero también puede aumentar turbidez, consumo de oxígeno, sedimentos o biopelículas.
Sistema biológico controlado
Producto específico para hidroponía, buena oxigenación, filtración compatible y seguimiento de raíces, olor y turbidez.
Desinfección continua
Radiación UV, peróxidos, ozono u otras estrategias antimicrobianas pueden inactivar los microorganismos añadidos.
- Confirma que la formulación está declarada para hidroponía.
- Realiza primero una prueba pequeña y separada.
- Vigila oxígeno disuelto, temperatura, olor y aspecto de raíces.
- Comprueba que no obstruya filtros, bombas o goteros.
- No mezcles con peróxido, cloro, ozono o biocidas sin autorización.
- Renueva o limpia el sistema si aparece deterioro, olor o espuma anormal.
Consulta también las guías sobre Pythium y pudrición de raíces, temperatura del agua y algas en hidroponía antes de interpretar cualquier cambio del depósito como un efecto positivo del inoculante.
Compatibilidad, conservación y caducidad
Los microorganismos pueden perder viabilidad por calor, congelación, radiación solar, desecación, humedad dentro del envase o almacenamiento prolongado. Conserva el producto exactamente como indica la etiqueta; “lugar fresco” no significa necesariamente refrigeración.
Antes de abrir
Comprueba transporte, temperatura, integridad del envase, lote y fecha de caducidad.
Después de abrir
Cierra bien, evita contaminación, anota la fecha y respeta el plazo de uso indicado.
Producto caducado
No compenses una posible pérdida de viabilidad aumentando la dosis. Sustitúyelo.
Productos que pueden ser incompatibles
- Fungicidas aplicados a semilla, raíz o sustrato.
- Desinfectantes, peróxidos, cloro, ozono y radiación UV.
- Agua con condiciones extremas de pH o salinidad.
- Fertilizantes concentrados mezclados directamente en el mismo recipiente.
- Ciertos cobres, azufres u otros fitosanitarios.
- Conservantes o limpiadores que queden en el equipo.
Cómo comprobar si un biofertilizante funciona
Una diferencia visual aislada no demuestra eficacia. Para valorar un producto en casa, compara plantas de la misma variedad, edad y condiciones, y mantén un pequeño grupo sin tratar. No cambies simultáneamente fertilizante, luz, riego y biofertilizante.
Fotografía raíces y parte aérea, registra tamaño, fecha y síntomas.
Mantén plantas equivalentes sin producto y con el mismo manejo.
Registra germinación, crecimiento, raíces, agua, síntomas y producción.
Un único ejemplar puede responder por diferencias previas o azar.
Un biofertilizante puede mejorar determinados procesos, pero no corrige por sí solo raíces sin oxígeno, una carencia severa, salinidad, pH inadecuado, mala iluminación o agua de baja calidad. Tampoco existe un porcentaje universal de reducción del fertilizante.

Errores frecuentes al usar biofertilizantes
Aplicarlo a cualquier hoja amarilla
El amarilleamiento puede deberse a raíces, pH, riego, luz, plagas o una carencia que necesita otro manejo.
Mezclarlo con desinfectantes
Un producto destinado a matar microorganismos puede inactivar el inoculante en el agua, la raíz o el equipo.
Usar un producto caducado
La concentración inicial de microorganismos no garantiza viabilidad después de un almacenamiento incorrecto.
Eliminar de golpe el fertilizante
Reduce o modifica la nutrición únicamente con mediciones, comparación y una recomendación específica.
- Aplicar más dosis pensando que habrá más microorganismos útiles.
- Utilizar un producto para otra especie o sistema.
- Guardar el envase abierto junto a calor o luz.
- Mezclar varios consorcios sin conocer compatibilidad.
- Confundir olor, espuma o turbidez con actividad beneficiosa.
- Atribuir cualquier mejora al producto sin grupo de comparación.
- Usar preparados caseros sin control microbiológico en plantas comestibles.
Preguntas frecuentes
¿Un biofertilizante sustituye al fertilizante?
¿Las micorrizas sirven para todas las plantas?
¿Puedo usar biofertilizantes en hidroponía?
¿Puedo mezclarlo con fungicida o peróxido?
¿Qué hago si el producto está caducado?
Fuentes consultadas
- FAO-AGROVOC: definición de biofertilizante.
- FAO Terminology Portal: fertilizantes de base biológica y biofertilizantes.
- Reglamento (UE) 2019/1009 sobre productos fertilizantes y bioestimulantes microbianos.
- FAO y AGROSAVIA: uso de biofertilizantes.
Nota editorial: contenido elaborado por Redacción CultivoTech mediante revisión de fuentes institucionales. No recomienda marcas, preparados caseros ni una reducción universal de fertilizante. Las imágenes son ilustrativas y no representan un ensayo propio.
Ruta de nutrición: los biofertilizantes no sustituyen la base del abonado; revisa primero la solución nutritiva, el pH y la EC del sistema.






